Robos y Fraude con Tarjeta de Débito

Se calcula que más de dos millones de españoles han sufrido algún tipo de fraude por medio de su tarjeta de crédito. España es el segundo país con un mayor número de cajeros y se calcula que en una de cada cinco operaciones que se realizan en ellos se produce algún tipo de fraude. De entre estos, se pueden destacar dos tipos, por su relativa frecuencia:


Clonación de tarjetas

Consiste en la extracción de los datos de la banda magnética de una tarjeta para copiarlos en otra y así cometer actos ilícitos. Todo ello, sin que el titular de la tarjeta tenga conocimiento de ello. ¿Qué consecuencias acarrea para el propietario? Mediante este método, se cargan a su cuenta pagos de productos y servicios que él no ha adquirido.

Es el método de fraude más frecuente y el que a más personas afecta en España anualmente, pues resulta relativamente sencillo para los delincuentes extraer los datos de la tarjeta de débito. Es fundamental que el cliente acuda a la comisaría más cercana a denunciarlo una vez que lo detecte, para poder así recuperar su dinero.

Para evitar ser víctima de este hecho, se deben tomar una serie de precauciones.

•  Si existe la opción de sacar dinero desde un cajero interior, siempre será mucho más seguro que hacerlo desde uno exterior.

•  En lo posible, hay que evitar ser visto por otras personas mientras se introduce en el cajero automático la clave secreta.

• Mientras se introduce en el teclado del cajero esta clave, es recomendable que se cubra con la mano la superficie que contiene los números, por si los delincuentes hubieran instalado algún tipo de sistema para obtener los números marcados (una cámara, por ejemplo).

  

 

Acciones fraudulentas en Internet

Hay mil y un formas de estafar a las personas por internet, y la mayoría de ellas tienen éxito por la falta de conocimiento o de precaución de los usuarios a la hora de realizar los pagos. Se pueden sustraer los datos mediante un correo electrónico en el que el delincuente se haga pasar por una entidad bancaria y pida el número de tarjeta y los datos personales al receptor del mensaje. También se pueden robar mediante un virus que controle las pulsaciones del teclado de un ordenador remoto; o tenga acceso a las contraseñas. Incluso se pueden conseguir accediendo a las bases de datos de las tiendas online que no cuenten con los protocolos de seguridad adecuados.

En los últimos años, se han registrado todo tipo de incidencias en las compras por internet. Desde tiendas falsas que no envían sus supuestos productos hasta ofertas gancho que no son tal y que embaucan a los clientes confiados. Para evitar ser víctima de este tipo de acciones delictivas, los clientes deben tomar una serie de precauciones.

 

 

Recomendaciones:

• Es fundamental comprobar que la página web en la que se realiza la compra es de conocida y de confianza.

• Toda compra será más segura cuando la web tenga un protocolo https. Esto se puede comprobar en la barra de direcciones del navegador. El habitual es el http, sin embargo, el https garantiza que la información que se proporcione no podrá ser vista por terceras personas.

• Nadie da duros a cuatro pesetas, ni en el mundo físico, ni en el virtual. Se debe desconfiar de toda oferta “irrechazable”, pues probablemente tras ella se encuentre algún tipo de fraude.

• Si la tienda en la que se compran los productos es de confianza, proporcionará una serie de datos identificativos, como el NIF, la dirección o un teléfono de contacto.

• Es muy recomendable leer atentamente las condiciones de compra antes de aceptar la tramitación del pago.

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